Subir a la torre de la iglesia
de Nuestra Señora de la Cerca es una aspiración permanente. Por eso,
para vencer esta incesante tentación, lo que hacemos es dejarnos llevar por ella...
Y si además, pillas un día
de abril con el cielo juguetón, con las nubes en danza, con nieve en la sierra y
con esa luz azul... ¿qué podemos decir?... que ya se puede uno morir tranquilo.
¿Ves el Saltadero de
Lobos...?