Cuaderno Ð Madrona    

   

   

  PortadaPanorámicas * Edificios * Notas Historia * Creadores * Localización* Más Ð Madrona*


         Torredondo    

  Presentación -- Entradas -- Iglesia de san Bartolomé -- Puente -- Edificios -- Calles -- Villa Romana -- Más Ð Torredondo

01.- Presentación. Coordenadas. 1: espacio

02 Coordenadas. 2: tiempo. Notas de historia

De la magna obra
Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar
de Pascual Madoz, (Madrid, 1846-1850, 16 volúmenes),
se reproduce la descripción
de Torredondo

TORREDONDO: Lugar que forma ayuntamiento con Perogordo y Madrona en la provincia, partido judicial y diócesis de Segovia (1 legua), audiencia territorial de Madrid (159, capitanía general de Castilla la Nueva; situación en un plano algo pendiente, con clima sano. Tiene 10 casas de un solo piso y una iglesia parroquial (San Bartolomé Apóstol), aneja a la de Perogordo, cuyo párroco la sirve. El término confina por Norte con Zamarramala y Valverde; Este Perogordo; Sur Madrona y Oeste el mismo Madrona y Valverde. El término en lo general es llano, con algún barranco y de mediana calidad: pasa el río Milanillos a 200 pasos del pueblo en dirección de Sur a Norte. Caminos: los que se dirigen a los pueblos limítrofes en mediano estado. Producción: trigo, centeno, cebada y garbanzos de buena especie, y mantiene algún ganado. Población: 10 vecinos, 33 almas. Capital imponible: 34.442 reales. Contribución: 20,72%..

 

Del libro
Significado de los nombres de los pueblos y despoblados de Segovia,

de Pedro Luis Siguero Llorente (1997), reproducimos su alusión al significado del nombre de Torredondo

Torredondo.- En el siglo XIII se llamaba Oter Redondo. La transformación del nombre a su forma actual debió producirse antes del siglo XVI. En 1.950 tenía 64 habitantes. Ahora está casi despoblado, pues tiene censadas sólo 10 personas.

SIGNIFICADO: Deriva de Oter Redondo (1.247), es decir <<el otero redondo>>. Un otero es un cerro aislado que domina una llanura, y en este caso era de forma redondeada. Por lo tanto el nombre de este pueblo no tiene que ver con ninguna torre. Es muy común esta evolución: Oter de...> Torde > Torre, lo que induce a confusión si no tenemos en cuenta la forma antigua del nombre. Es lo que ocurre, por ejemplo, con Torrecaballeros, <<el otero de los caballeros>>. En la forma intermedia de la evolución tenemos, por ejemplo, Tordelpalo (Guadalajara), antiguo Oter del Palo u <<otero del palo>>.


Torredondo y la leyenda del rico avariento

Existen muchas versiones, algunas muy extensas.

Aquí se reproduce una que también nos habla de la pertenencia de este lugar a un solo señor: el Conde de Puñonrostro

El texto aparece a propósito del nombre de la Plaza de la Merced, en la ciudad de Segovia

Sobre el Nombre. Han de saber, que en esta misma Plazuela de la Merced vivió el Conde de Puñoenrostro (Señor de Torredondo) quién más tarde fundó en este lugar el convento de Ntra. Sra. De La Merced, demolido en el s. XIX.

Este noble tenía por tierras de Torredondo, muy cerca de Segovia, vastísimas y ricas propiedades, tan grandes como su avaricia y soberbia, en las que trabajaban de sol a sol, por un mendrugo de pan, peones, pelaires y trajinantes.

Aquel fue año de grandes cosechas que el Conde acumulaba con avaricia en dos grandes montones de trigo y paja, que crecían día tras día.

Una buena mañana acertó a pasar por allí un pobre vagabundo, miserable desheredado, que postrado ante el señor, le imploraba algún socorro que aliviara su hambre. Respondió el Conde diciendo que antes de darle cualquier limosna prefería que los montones de su cosechas se convirtieran en tierra.

Continuó el pobre su camino cuando se tornó el cielo en penumbra y entre truenos e inclemencias, pudo ver como los colosales montones de trigo y paja se habían convertido en dos cerros de piedra y pesada arcilla.

El Conde comprendió que Cristo en la persona del mendigo le había castigado, reconoció su grave pecado de soberbia y avaricia, repartió todas sus riquezas y fundó en esta Plazuela el referido Convento.

Este noble tenía por tierras de Torredondo, muy cerca de Segovia, vastísimas y ricas propiedades, tan grandes como su avaricia y soberbia, en las que trabajaban de sol a sol, por un mendrugo de pan, peones, pelaires y trajinantes.

Aquel fue año de grandes cosechas que el Conde acumulaba con avaricia en dos grandes montones de trigo y paja, que crecían día tras día.

Una buena mañana acertó a pasar por allí un pobre vagabundo, miserable desheredado, que postrado ante el señor, le imploraba algún socorro que aliviara su hambre. Respondió el Conde diciendo que antes de darle cualquier limosna prefería que los montones de su cosechas se convirtieran en tierra.

Continuó el pobre su camino cuando se tornó el cielo en penumbra y entre truenos e inclemencias, pudo ver como los colosales montones de trigo y paja se habían convertido en dos cerros de piedra y pesada arcilla.

El Conde comprendió que Cristo en la persona del mendigo le había castigado, reconoció su grave pecado de soberbia y avaricia, repartió todas sus riquezas y fundó en esta Plazuela el referido Convento.

Torredondo figura en los registros más antiguos conocidos como una propiedad perteneciente por entero de la familia de los poderosos Árias Dávila, que ostentan múltiples títulos entre ellos Señor de Torredondo, Conde de Puñonrostro, etc.

Esta cualidad de latifundio mantenida desde siglos explica el que, pese a contar con una ubicación estratégica, poseer la tierra de mayor calidad del término de Madrona, que es la que se encuentra en la vega del Río Milanos, con la máxima clasificación de calidad, poseer agua y otros recursos como pastos, maderas de sus sotos, etc,, añadiendo a esto su proximidad a la ciudad de Segovia, no haya alcanzado mayor desarrollo. Es más, si nos atenemos al precedente ocurrido con el Conde de Puñonrostro y el pueblo Bernuy de Riomilanos, que acabó con su entera desaparición del mapa; lo omismo con el de Cristóbales, cercano aunque en el término de Fuentemilanos, y el repetido después con el Lugar de Madrona, que llegó a quedarse con tan solo en una docena de vecinos, todos renteros de los Árias Dávila, y estuvo al borde de la extinción, es casi un milagro que Torredondo no haya desaparecido.

Pero lo que nunca nadie puede destruir ni robar de este lugar, es el encanto que nace de su historia, que se remonta a la época romana y de su patrimonio paisajístico: su vega, sus Cerros de la Paja y del Trigo, sus vistas hacia un horizonte inmenso y abierto.

A Torredondo y Madrona les unen directamente dos caminos, o tres si contamos la carretera N-110. Esta red podría quedarse en parábola, pero la realidad es que estos vínculos geográficos refuerzan a un más algo tadicional entre ambas; porque siempre mantuvieron entre ellas relaciones muy especiales, de mutuo aprecio, consideración e intercambio, tal vez mantenidas y transmitidas a través de los genes compartidos en su condición secular de renteros y aparceros del mencionado Conde. Que no decaiga.

* * *

Imagen obtenida del visor SIGPAC

fleizazul.gif (954 bytes) árboles para la vida puedes entrar por 6 sitios ... sigue -->